Lo demás esta allá y se ve en el camino .
lunes, 20 de octubre de 2008
Todos los caminos llegan a Roma (?)
Lo demás esta allá y se ve en el camino .
jueves, 9 de octubre de 2008
Quién sabe ...
Columna de Cristián Warnken
Todavía no amanecía. A la hora más misteriosa de todas, me senté a mirar por la ventana de la biblioteca que da a mi jardín, a esperar el primer rayo de luz. Hora incierta, en el "todavía no" de los pájaros y en el "sí" de la estrella de la mañana.
Ahí estaba, rodeado por mis cinco mil libros y por un silencio vivo. Ese silencio que sabe más de nosotros que lo que nosotros de él.
Todavía no amanecía, y yo estaba ahí, hechizado por la hora más pura de todas.
Y, entonces, una voz que podría haber sido la mía o de otro (¿de quién?), como salida de ninguna parte, me susurró al oído muy suavemente y me dijo: "No sabes nada". Eso fue todo, dicho con un tono no de recriminación ni de burla, sino con serenidad y -así lo sentí- infinita ternura. "No sabes nada". Nada más y nada menos. Miré hacia todos lados, buscando a alguien (una presencia) que me hubiera hablado. Pero no había nadie. En realidad estaba yo. Yo y nadie (esa voz) y el silencio.
Entonces tuve una sensación inédita que me traspasó entero como un rayo, que se instaló en todo mi cuerpo, en cada célula, en cada poro: la sensación absoluta, total de no saber nada. Un "no sé nada" temblaba en toda la habitación, como el "nevermore", aquel del cuervo del poema de Poe. Pero los pájaros todavía no habían alzado el vuelo en mi jardín. Y el primer rayo de luz aún no entibiaba el pasto.
Entonces, sentí que todos los libros que me rodeaban se ponían a llorar al unísono, como niños perdidos en el bosque. ¡Mis cinco mil libros lloraron! ¡Lloraban de saber que no sabían! Los libros de filosofía, de ciencia, de teología, de literatura, todos lloraron. Yo y mis libros lo entendimos de inmediato: nadie en esta dimensión en que nos tocó vivir, bajo este cielo y sobre esta tierra, sabe nada. Los que dicen que saben, mienten: se mienten a sí mismos y derraman una mentira que infesta al mundo. Todo aquel que esté dispuesto a esperar la hora más misteriosa e incierta de todas, sentado frente a su jardín vacío, escuchará tarde o temprano esa voz que le dirá lo único que hay que saber an-tes de que amanezca: que no sabemos nada. No hay nada que saber. Por ahora. Nada.
Entonces me pareció oír las preguntas desesperadas de tantos que -como niños huérfanos de certeza-, arremolinados frente a mí, como frente al mensajero que trae una noticia terrible, dirían: "¿No sabemos nada? ¿Nunca sabremos? ¿Podremos vivir sin saber?".
Entonces los abrazaría como a hermanos en lo incierto, y con la misma paz de esa voz oída en el silencio de mi biblioteca, les diría: "No sé nada, no sabemos, no hay que saber nada". ¿Y qué haremos entonces con nuestras amadas certezas que llevamos en la sangre? ¿Qué haremos con todos nuestros muertos, con todas nuestras preguntas, con nuestra sed de saber, con lo que nos quema el corazón? No haremos nada: saldremos a nuestro jardín -otra vez como niños- a jugar que no sabemos, a aprender -como fue antes- a no saber. Y entonces imaginé a millones de seres humanos -de todas las creencias, razas, edades- salir a la calle -como cuando nieva- a mirarse como niños perdidos y felices, a decirse unos a otros: "No sé". Vi al ateo decirle, sin soberbia, al creyente: "No sé". Vi al creyente decirle al ateo, sin miedo: "No sé". Vi al científico reduccionista decir con infinita dulzura: "No sé". Vi a los sabelotodos, con el rostro iluminado por una luz inédita, decir: "No sabemos nada".
Y entonces, justo cuando el primer rayo de sol cayó sobre el pasto y el primer canto de un pájaro irrumpió en el silencio del alba, me asomé a la ventana de mi jardín y vi algo extraordinario, que me emocionó hasta las lágrimas: ¡Un niño muy pequeño, el más hermoso de todos, caminaba sobre las aguas de la piscina! Juro que lo vi: ¡Un niño caminaba sobre las aguas! Fue entonces cuando comenzó lentamente a amanecer...
sábado, 4 de octubre de 2008
A la vida ...

Considero que la historia es una rueda , " la inconsistencia es mi esencia dice esa rueda "
" Elevate conmigo si asi lo quieres ... Pero no te quejes cuando vuelvas a caer en las profundidades "
" Los buenos Tiempos se van , pero tambien los malos [...] "
" LA MUTABILIDAD es nuestra tragedia pero tambien nuestra esperanza [...]
Las peores epocas , como las mejores ... siempre se van "
Boecio - La consolación de la Filosofia
domingo, 31 de agosto de 2008
La vida es imprecisa dejate caer

[...] Mira el Cielo ceder, Y a
después Vuelvo a creer la sangre es amarilla
Déjate caer
Consuélame otra vez porque no pienso volver
El suelo tiene sed la vida es imprecisa
déjate caer
Las horas no demoran mi alma desertora
Explícalo muy bien se abre la tierra
El cielo está a mis pies
" La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más."
Sören Aabye Kierkegaard
domingo, 24 de agosto de 2008
El peregrino
Volved un instante la cabeza hacia este lado de la república,
Olvidad por una noche vuestros asuntos personales,
El placer y el dolor pueden aguardar a la puerta:
Una voz se oye desde este lado de la república.
¡Atención, señoras y señores! ¡un momento de atención!
Un alma que ha estado embotellada durante años
En una especie de abismo sexual e intelectual
Alimentándose escasamente por la nariz
Desea hacerse escuchar por ustedes.
Deseo que se me informe sobre algunas materias,
Necesito un poco de luz, el jardín se cubre de moscas,
Me encuentro en un desastroso estado mental,
Razono a mi manera;
Mientras digo estas cosas veo una bicicleta apoyada en un muro,
Veo un puente
Y un automóvil que desaparece entre los edificios.
Ustedes se peinan, es cierto, ustedes andan a pie por los jardines,
Debajo de la piel ustedes tienen otra piel,
Ustedes poseen un séptimo sentido
Que les permite entrar y salir automáticamente.
Pero yo soy un niño que llama a su madre detrás de las rocas,
Soy un peregrino que hace saltar las piedras a la altura de su nariz,
Un árbol que pide a gritos se le cubra de hojas.
Nicanor Parra .-
jueves, 21 de agosto de 2008
Abril [...]
jueves, 24 de julio de 2008
La otra Mirada

Por que me parece tan cercano y tan lejano las calles, los cielos, la gente, mi gente , mi persona ?
será por que soy un extranjero que habita y transita por calles indomitas, que a la vez calcula mis pasos, mi respiros, mis pensamientos ?; como agradeezco de tener y poder transitar en pasillos que para mi aún no son predecibles, intuitivos, monotonos. Me siento como aquel peregrino que buscaba algo de suerte en tierras lejanas pero que sabe que la suerte no existe y tiene presente que su suerte la encontro ya hace 6 meses atrás. Su suerte lo guia y la pasa a buscar de vez en cuando a las 18:00 Pm o a las 17:00 Pm. Es un bien universal contar con esa suerte si alguién no la tiene o permite que el universo lo ayude a encontrarla sera infeliz para toda la vida. La ciudad de la furia me parecia lejana hace unos años atras, ahora es mi 2° hogar por no decir el primero; todo funciona cuando estas con tu complemento ( dicen ) pero yo lo corroboro con creces; el pase de mi ciudad limitada, con los mismos laberintos de siempre, con la gente pensando y hablando de lo mismo, me limita, me aburre, pero me llena por que es ahí donde me encuentro con el mundo, donde sueño, proyecto y concreto. Mi ciudad es una hormiga comparado con las luces de neon que llenan mis pupilas y mente; sin embargo las dos tienen el mismo contenido por el cual me motivo y aprecio; una donde nace mis sueños y la otra donde lo concreto. Es así, desde la otra mirada de la vida ...
