lunes, 8 de diciembre de 2008

El hombre imaginario


El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario


Nicanor Parra

viernes, 28 de noviembre de 2008

Re - Union


No me interesa hablar de poesía, prefiero hablar con mi gato o el jardinero. Aprendo más y me aburro menos. No me interesa ser personaje, porque cuando te ven así, tu poesía pasa a segundo plano. No me interesa si escribes o no escribes. En cambio ser poeta en serio es una responsabilidad. La gente no debe escribir poesía, deben ser poetas. La poesía no es una carrera, eso queda para la hípica. La poesía es la lucha contra nuestro enemigo el tiempo y un intento de integrarse a la muerte, de la cual tuve conciencia desde muy niño. La poesía no me interesa sólo como acto estético, sino ético. Una manera de cambiar el mundo es empezando a cambiarse a sí mismo. No importa ser bueno o mal poeta, sino transformarse en poeta, luchar contra el universo que se deshace, no aceptar los valores que no sean poéticos, de nada vale escribir poemas si somos personajes antipoéticos

Jorge Tellier


jueves, 27 de noviembre de 2008

Recuerdos vagos

En un muro, en La estación Federico Lacroze Leí esto una tarde de Noviembre caluroso ...
Si la mierda fuera oro los pobres no tendrian culo .

domingo, 16 de noviembre de 2008

Requiem de un Viernes

Es extraño pero la pseudo-secta surgio de la nada, un dia ... el flaco escucho rumores de pasillo que comenzaron a desmarañarse con mayor profundidad con el compañero y su novia y que medianamente se incorporaba un tercero los viernes en la noche. Por que los viernes ? no tengo idea, pero decían que era por la luna o por que el vino en conjunto con la poesia se saborea mejor ese día. No hize caso y dude del previo concepto racional del ver para creer, en oposición a mi desarrollo del creer para ver, ésta vez crei y vi ... el flaco me llamo a eso de las 11, era Viernes y como era de imaginarmelo, en primavera se escucha mejor a Dylan y se absorve bien el alcohol en la sangre. Recogi mi abrigo y emprendí el rumbo. El cuarto quedaba en un lugar con cierto prestigio social ... la casa más aún . Pero para los pocos poetas que quedan, no les importa el lugar, la creación he inspiración se da en cualquier momento. Entre y la habitación me parecio acogedora, las fotos que vislumbre ahi como trofeos sacados de las ultimas olimpiadas literarias, no era lo que adverti. Me encontre con el lado oscuro pero lleno de luminosidad de la literatura y de la creación misma, espontanea, virgen, sin tapujos ni prejuicios . En el centro estaba Artaud con Rambo y le seguia Lihn ... pero arriba, arriba ! estaba lo supremo lo que me iba a conquistar en este nuevo mundo, Rokha resplandecia como el sol de cada mañana a lo alto del cuarto ... como sacado de la sociedad de los poetas muertos, nosotros no estabamos en el abismo; eramos el abismo ... donde convergen las creaciones y criticas, nosotros fuimos y somos lo que todo amante de la literatura, cine y artes desea en un oyo de ciudad, en un rincón escondido estaba la libertad, mi libertad, nuestra libertad.

lunes, 20 de octubre de 2008

Todos los caminos llegan a Roma (?)



Los viajes, de vez en cuando, son para una renovación tanto espiritual como fisica; algunas veces se vuelve por ocio o sencillamente por vacaciones. Sin embargo lo percibo en un rincón lejano al cual estoy ... me gusta viajar, más ahora . Podria ser por diversión, pero no, viajo por que tengo que viajar es un objetivo, es algo definido o es algo que es . La ubico lejos territorialmente eso no es mi culpa, ni es de nadie ... cada cual elige su rumbo, yo elegi el mio lo asumo y no me arrepiento; pero sin duda el viaje cansa, pero no cansa por algo fisico sino que al contrario y paradojalmente, cansa por que estás cerca; mientras más te acercas, más te cansas . Ahora depende en que viajes por que es muy diferente viajar en avion 2 horas y estar en el lugar que quieres en vez de viajar 12 horas en bus y sentir el suplicio a flor de mente. Sin duda el objetivo está, depende del cada cual como lo mire ... todos los caminos llegan a Roma, sea cual sea : Avion, tren, bus, automovil, bicicleta ... en fin los medios que siempre existieron y existen llegan al lugar que añoras, independiente cuanto te demores, desgastes o pienses que no llegaras, es el rumbo similar a la vida, lo concretas aunque hayan mil obstaculos de eso trata no ? osino de que serviria? ... En dias viajo y sera uno de los viajes más largos que haya tenido lo presiento, por que el extrañamiento* es bastante, y eso que el tiempo de recreo no fue mucho ... sera el cariño, sera el conocerse ? o sera por que es ? jajajaja que sera ? dice Jose Feliciano ... habra que hacer caso y comprobarlo, las maletas estan listas : Libro en mano, música, crockera, ojos, mente e impetu .
Lo demás esta allá y se ve en el camino .

jueves, 9 de octubre de 2008

Quién sabe ...


Columna de Cristián Warnken

Todavía no amanecía. A la hora más misteriosa de todas, me senté a mirar por la ventana de la biblioteca que da a mi jardín, a esperar el primer rayo de luz. Hora incierta, en el "todavía no" de los pájaros y en el "sí" de la estrella de la mañana.

Ahí estaba, rodeado por mis cinco mil libros y por un silencio vivo. Ese silencio que sabe más de nosotros que lo que nosotros de él.

Todavía no amanecía, y yo estaba ahí, hechizado por la hora más pura de todas.

Y, entonces, una voz que podría haber sido la mía o de otro (¿de quién?), como salida de ninguna parte, me susurró al oído muy suavemente y me dijo: "No sabes nada". Eso fue todo, dicho con un tono no de recriminación ni de burla, sino con serenidad y -así lo sentí- infinita ternura. "No sabes nada". Nada más y nada menos. Miré hacia todos lados, buscando a alguien (una presencia) que me hubiera hablado. Pero no había nadie. En realidad estaba yo. Yo y nadie (esa voz) y el silencio.

Entonces tuve una sensación inédita que me traspasó entero como un rayo, que se instaló en todo mi cuerpo, en cada célula, en cada poro: la sensación absoluta, total de no saber nada. Un "no sé nada" temblaba en toda la habitación, como el "nevermore", aquel del cuervo del poema de Poe. Pero los pájaros todavía no habían alzado el vuelo en mi jardín. Y el primer rayo de luz aún no entibiaba el pasto.

Entonces, sentí que todos los libros que me rodeaban se ponían a llorar al unísono, como niños perdidos en el bosque. ¡Mis cinco mil libros lloraron! ¡Lloraban de saber que no sabían! Los libros de filosofía, de ciencia, de teología, de literatura, todos lloraron. Yo y mis libros lo entendimos de inmediato: nadie en esta dimensión en que nos tocó vivir, bajo este cielo y sobre esta tierra, sabe nada. Los que dicen que saben, mienten: se mienten a sí mismos y derraman una mentira que infesta al mundo. Todo aquel que esté dispuesto a esperar la hora más misteriosa e incierta de todas, sentado frente a su jardín vacío, escuchará tarde o temprano esa voz que le dirá lo único que hay que saber an-tes de que amanezca: que no sabemos nada. No hay nada que saber. Por ahora. Nada.

Entonces me pareció oír las preguntas desesperadas de tantos que -como niños huérfanos de certeza-, arremolinados frente a mí, como frente al mensajero que trae una noticia terrible, dirían: "¿No sabemos nada? ¿Nunca sabremos? ¿Podremos vivir sin saber?".

Entonces los abrazaría como a hermanos en lo incierto, y con la misma paz de esa voz oída en el silencio de mi biblioteca, les diría: "No sé nada, no sabemos, no hay que saber nada". ¿Y qué haremos entonces con nuestras amadas certezas que llevamos en la sangre? ¿Qué haremos con todos nuestros muertos, con todas nuestras preguntas, con nuestra sed de saber, con lo que nos quema el corazón? No haremos nada: saldremos a nuestro jardín -otra vez como niños- a jugar que no sabemos, a aprender -como fue antes- a no saber. Y entonces imaginé a millones de seres humanos -de todas las creencias, razas, edades- salir a la calle -como cuando nieva- a mirarse como niños perdidos y felices, a decirse unos a otros: "No sé". Vi al ateo decirle, sin soberbia, al creyente: "No sé". Vi al creyente decirle al ateo, sin miedo: "No sé". Vi al científico reduccionista decir con infinita dulzura: "No sé". Vi a los sabelotodos, con el rostro iluminado por una luz inédita, decir: "No sabemos nada".

Y entonces, justo cuando el primer rayo de sol cayó sobre el pasto y el primer canto de un pájaro irrumpió en el silencio del alba, me asomé a la ventana de mi jardín y vi algo extraordinario, que me emocionó hasta las lágrimas: ¡Un niño muy pequeño, el más hermoso de todos, caminaba sobre las aguas de la piscina! Juro que lo vi: ¡Un niño caminaba sobre las aguas! Fue entonces cuando comenzó lentamente a amanecer...



sábado, 4 de octubre de 2008

A la vida ...



Considero que la historia es una rueda , " la inconsistencia es mi esencia dice esa rueda "

" Elevate conmigo si asi lo quieres ... Pero no te quejes cuando vuelvas a caer en las profundidades "

" Los buenos Tiempos se van , pero tambien los malos [...] "

" LA MUTABILIDAD
es nuestra tragedia pero tambien nuestra esperanza [...]
Las peores epocas , como las mejores ... siempre se van "

Boecio - La consolación de la Filosofia