jueves 1 de octubre de 2009

Oscura poesia

Cuando era niño siempre me quedaba en la biblioteca de la hermana Nieves, asi era el apellido; no me juzguen, mientras mis compañeros jugaban a la pelota, no leia poesia de hecho no lo hize hasta los 20, quizás un poco antes, pero no pasa más allá . Nelson me comento que le era complejo, en primer lugar por que creia que se analizaba, luego se sentia y al final se complementaba todo. Yo creia lo mismo, sin embargo la poesia es como es : se siente, se analiza, se disfruta, se llora, se alegra se hace y deshace ... es un todo y a la vez es un nada; escuchaba a Bertoni y decia que no se necesita ir a la facultad de artes y letras para sacar algún simbolismo y estructura verbal, la weba es como se siente y punto. En la ajuga casi siempre esta la discusión sobre si hay que analizar algún parrafo o si el canto se disfruta como se interpela en una primera instancia; me quedo con lo que se siente ... y en ese sentimiento es donde posteare uno de mis poemas favoritos, Lihn en su momento de mayor lucidez y plenitud, una obra maestra con todas sus letras, y asi del corazón, sin mayor analisis.

Por que escribí

Ahora que quizás, en un año de calma,
piense: la poesía me sirvió para esto:
no pude ser feliz, ello me fue negado,
pero escribí.

Escribí: fui la víctima
de la mendicidad y el orgullo mezclados
y ajusticié también a unos pocos lectores;
tendí la mano en puertas que nunca, nunca he visto;
una muchacha cayó, en otro mundo, a mis pies.

Pero escribí: tuve esta rara certeza,
la ilusión de tener el mundo entre las manos
—¡qué ilusión más perfecta! como un cristo barroco
con toda su crueldad innecesaria—
Escribí, mi escritura fue como la maleza
de flores ácimas pero flores en fin,
el pan de cada día de las tierras eriazas:
una caparazón de espinas y raíces

De la vida tomé todas estas palabras
como un niño oropel, guijarros junto al río:
las cosas de una magia, perfectamente inútiles
pero que siempre vuelven a renovar su encanto.

La especie de locura con que vuela un anciano
detrás de las palomas imitándolas
me fue dada en lugar de servir para algo.
Me condené escribiendo a que todos dudarán
de mi existencia real,
(días de mi escritura, solar del extranjero).
Todos los que sirvieron y los que fueron servidos
digo que pasarán porque escribí
y hacerlo significa trabajar con la muerte
codo a codo, robarle unos cuantos secretos.
En su origen el río es una veta de agua
—allí, por un momento, siquiera, en esa altura—
luego, al final, un mar que nadie ve
de los que están braceándose la vida.
Porque escribí fui un odio vergonzante,
pero el mar forma parte de mi escritura misma:
línea de la rompiente en que un verso se espuma
yo puedo reiterar la poesía.

Estuve enfermo, sin lugar a dudas
y no sólo de insomnio,
también de ideas fijas que me hicieron leer
con obscena atención a unos cuantos psicólogos,
pero escribí y el crimen fue menor,
lo pagué verso a verso hasta escribirlo,
porque de la palabra que se ajusta al abismo
surge un poco de oscura inteligencia
y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.

Porque escribí no estuve en casa del verdugo
ni me dejé llevar por el amor a Dios
ni acepté que los hombres fueran dioses
ni me hice desear como escribiente
ni la pobreza me pareció atroz
ni el poder una cosa deseable
ni me lavé ni me ensucié las manos
ni fueron vírgenes mis mejores amigas
ni tuve como amigo a un fariseo
ni a pesar de la cólera
quise desbaratar a mi enemigo.

Pero escribí y me muero por mi cuenta,
porque escribí porque escribí estoy vivo.


Enrique Lihn.

viernes 25 de septiembre de 2009

Noche del Infierno





Me ha tragado una buena buchada de veneno. - ¡Bendito sea tres veces el consejo que me llegó! - Las entrañas me arden. La violencia del veneno me retuerce los nervios, me hace deforme, me arroja al suelo. Me muero de sed, me ahogo, no puedo gritar. ¡Es el infierno, la pena eterna! ¡Ved cómo se reavivan las llamas! ¡Ardo como es debido! ¡Venga, demonio! Había entrevisto la conversión al bien y a la felicidad, la salvación. Podía describir la visión, ¡pero el aire del infierno no soporta los himnos! Eran millones de criaturas encantadoras, un suave concierto espiritual, la fuerza y la paz, las nobles acciones, ¿qué sé yo?
¡Las nobles ambiciones!
¡Y sigue siendo vida! - ¡Si la condenación es eterna! Todo hombre que desee mutilarse está ya condenado, ¿verdad? Me creo en el infierno, luego estoy en el infierno. Es el cumplimiento del catecismo. Soy esclavo de mi bautizo. Padres, habéis hecho mi desgracia y la vuestra. ¡Pobre inocente! - El infierno no puede atacar a los paganos. - ¡Sigue siendo vida! Más tarde, las delicias de la condenación serán más profundas. Un crimen, de prisa, para caer en la nada, por la ley de los hombres.

¡Calla, calla de una vez!… Éste es lugar de vergüenza, de reproche: Satán diciendo que el fuego es innoble, que mi cólera es espantosamente tonta. - ¡Basta!… Errores que alguien me sopla, magia, perfumes falsos, músicas pueriles. - Y decir que poseo la verdad, que veo la justicia: tengo un discernimiento sano y firme, estoy listo para la perfección… Orgullo.
- Se me reseca la piel de la cabeza. ¡Piedad! Señor, tengo miedo. Tengo sed, ¡tanta sed! ¡Ah! La niñez, la hierba, la lluvia, el lago sobre las piedras, el claro de luna cuando el campanario daba las doce… El diablo está en el campanario, a tal hora. ¡María! ¡Virgen Santa!… - Horror de mi estupidez. ¿No son aquéllas almas buenas que me desean el bien?… Venid. Tengo una almohada tapándome la boca, no me oyen, son fantasmas. Por otra parte, nadie piensa nunca en los demás. Que nadie se acerque. Huelo a chamusquina, eso es seguro.
Las alucinaciones son innumerables. Es eso lo que siempre he tenido: no ya fe en la historia, el olvido de los principios. Me lo callaré: poetas y visionarios se pondrían celosos. Soy mil veces el más rico, seamos avaros como el mar. ¡Qué cosas! El reloj de la vida se acaba de parar. Ya no estoy en el mundo. - La tecnología es seria, el infierno está ciertamente abajo - y el cielo arriba. - Éxtasis, pesadilla, dormir en un nido de llamas.

Cuánta maldad de observación hay en el campo… Satán, Ferdinando, corre con las semillas silvestres… Jesús anda sobre las zarzas de purpurina, sin inclinarlas… Jesús andaba sobre las aguas. La linterna nos los mostró de pie, blanco y con trenzas oscuras, flanqueado por una ola esmeralda… Voy a desvelar todos los misterios: misterios religiosos o naturales, muerte, nacimiento, porvenir, pasado, cosmogonía, nada. Soy maestro en fantasmagorías.
¡Escuchad!…
¡Tengo todos los talentos! - No hay nadie aquí, y hay alguien: no querría divulgar mi tesoro. ¿Alguien desea cánticos negros, danzas de huríes? ¿Alguien desea que desaparezca, que me zambulla en busca del anillo? ¿Alguien lo desea? Haré, con el oro, remedios.
Confiad, pues, en mí: la fe conforta, guía, cura. Venid todos, -hasta los niños, -que yo os consuele, que os divulguemos su corazón, - ¡el corazón maravilloso! ¡Pobres hombres, trabajadores! No pido oraciones; con vuestra confianza solamente me contentaré.
- Y pensemos en mí. Todo esto me hace añorar poco el mundo. Tengo la suerte de no sufrir más. Mi vida no fue más que locuras suaves, qué lamentable.
¡Bah! Hagamos todas las muecas concebibles. Decididamente, estamos fuera del mundo. Ningún sonido ya. Me ha desaparecido el tacto. ¡Ah! Mi castillo, mi Sajonia, mi bosque de sauces. Las tardes, las mañanas, las noches, los días… ¡Qué cansado estoy!
Debería tener mi infierno por la cólera, mi infierno por el orgullo, - y el infierno de la caricia; un concierto de infiernos. Me muero de cansancio. Es la tumba, voy hacia los gusanos, ¡horror de los horrores! Satán, farsante, quieres disolverme en tus encantos. ¡Exijo! ¡Exijo un golpe con la horquilla, una gota de fuego!
¡Ah! ¡Ascender de nuevo a la vida! Poner los ojos en nuestras deformidades. Y este veneno, ¡este beso mil veces maldito! ¡Mi debilidad, lo cruel de este mundo! ¡Dios mío, piedad, escondedme, me comporto demasiado mal! - Estoy escondido y no lo estoy.
Es el fuego quien se reanima con su condenado.



Una temporada en el infierno / Arthur Rimbaud

jueves 3 de septiembre de 2009

Diario de muerte





Aquel julio se ha ido.
aquel julio quizás dejo su legado, quizás perduro en el tiempo o quizás paso como una estrella
fugaz dejando a su paso más que estrellas ...
aquel Julio dejo sonrisas, miradas, experiencias, vivencias pero por sobre todo lo más duradero y hermoso de la vida : humildad .
aquel Julio a partido, sin embargo su diario de muerte a nacido
como un día vi nacer el sueño, aquel sueño de Marzo embriagador, aquel sueño embarcandose cada día en una nueva aventura ...
Julio comenzo en Julio y acabo en Septiembre, mes de la " patria " añorada por unos pocos
y detestada por otros.
Julio fue cortazar, Julio coleccionaba condoritos; de aquellos, esos de antaño, me conto una vez que tuvo la colección y mi viejo lo confirmo con un pequeño esboso de sonrisa.
Julio esta en paz, como muchos otros ...
y mientras yo escribo estas lineas, Julio hace ingreso a Talca y por otro lado Enrique se arremete a mi corazón con estas otras ...

"Nada tiene que ver el dolor con el dolor/ nada tiene que ver la desesperación con la desesperación/ las palabras que usamos para designar esas cosas están viciadas/ no hay nombres en la zona muda."

martes 18 de agosto de 2009

Memorias




Sono el despertador a eso de las 6:30 de la mañana; fue duro, el clima no ayudo mucho 4° era la sensación termica y diría que menos. Sin embargo las fuerzas y ganas fueron más; llegamos a la estación de Talca y me sentia como si hubiese retrocedido 80 años al menos, la Arquitectura estaba imponente, los años, los pasos, la gente ... todo me parecia muy bello, mis recuerdos de niño no se comparaban con los que apreciaban mis ojos. Nos subimos al tren y de ahi en adelante todo fue memorias, pasados, recuerdos, historias. Comentabamos cuantos se habrian subido en ese tren y habian esperado en esa misma estación; un de Rokha llegando de Licanten, un Neruda viniendo de Parral y una tal hermana de Nietzsche habria venido a Curepto a re-ordenar los libros de Federico y después se devolvio a su Alemania natal, mito o realidad no importa quedemosnos con el mito como decia Tony Wilson, sin embargo, el camino, la conversación y la imaginación pasaron a ser el centro de energia, paramos en González Bastías y encontramos la casa de ese gran poeta de mediados del siglo XX, un tren que habra tenido más de 100 años, niebla y tabaco que disipaba en cierta medida el frio de la madrugada. Todo continuo como un viaje sacado de un pueblo rural del sur de Chile, y si, estabamos ahí. No era el sur de Francia ni menos el imponente paisaje de oriente, vivimos lo que muchos sueñan desde tierras lejanas : paisaje, tradición y por sobre todo belleza, esa de antaño, por que los rios, los arboles y el largo camino que emprendimos fue el arroz del plato, lo principal; lo colocamos nosotros, observando al campesino que llevaba herramientas para cobijarse del duro invierno, el cafe con pan y mantequilla que nos vendieron, la compañia y conversaciones entre nosotros fue lo más importante, la union, compartir y vivenciar el viaje a esta edad, la edad de oro como dicen es impagable y más si es acá en el centro de Chile, la cuna de la poesia mundial.

En 1978 se estreno El ultimo Tren, obra de teatro que representaba la dura realidad que se vivia por esos años en torno a los ramales ferroviarios, cesantia, una perdida de identidad brutal y una dura critica hacia el regimen militar; fueron los pilares para la bella composición. Sin embargo con el transcurso de los años y con el retorno de la " democracia " creo que no se ha avanzado mucho de estación y vagon; las politicas de turismo al respecto no han dado los frutos que daban años atras sin que se hicieran al menos campañas ni publicidades baratas. Tenemos, por consiguiente, crear conciencia y una actitud cambiante hacia lo que nos corresponde; llamenla identidad, cultura, o algo básico que es conocer donde vives, disfrutar lo que tienes y apreciar y dar a conocer a otras culturas lo que fuimos y somos, emprender de esta forma una toma de autoridad y postura al hacer, al trascender y en cierta medida al nacer; ya que si queremos formar bases solidas en materias como por ejemplo: turismo, diversidad cultural e identidad; lo esencial para esto es conocer y luego enseñar, disfrutar y luego compartir, apreciar y luego amar. Desde este rincón del mundo también hay algo que decir; un Valparaiso pintoresco y bohemio ya lo dijo, un Valdivia y sur de Chile lo demostro con solo ser ... seamos más, seamos la región del Maule, seamos la tierra de poetas donde un dia nacieron movimientos como la Mandragora que tanto se jactan en un santiago centralizado, viciado, agigantado sin motivos. Unamos ciudades que son celulas cambiantes, culturas en construcción y hasta un potencial economico fuerte; seamos nosotros como lo vivieron nuestros abuelos: música, vino y poesia.




Sutil y extrañamente
Tengo el ánimo herido,
Como si los dolores de otros hombres
En mí se hubieran recogido.
La montaña que baja
A bañarse en el río
Muestra un cansancio tan humano,
Que pone en el espíritu
un estremecimiento…

Un estremecimiento
que solamente es el recuerdo vivo
de las viejas leyendas de la sierra
de los cantos del río
de una paz, hoy extinta en los senderos,
de una miseria nueva que ha venido.

Un estremecimiento,
Dolor de otros espíritus,
Que flota en la montaña
Y anda por los caminos…
No tiene voz,
Y se oye
En los breñales su alarido.


Y es un grito profundo
Que se extiende a lo lejos,
Que se oculta en las piedras
Y tiembla en los esteros.

Una miseria nueva
Prendió en las hondonadas y en los cerros,
Arrasó los sembrados,
Y en los rebaños y en los huertos.

El pobre se hizo miserable,
El miserable, bandolero!

Hay espanto en los ojos
De los niños labriegos
Que oyen a media noche
Clamores homicidas en el viento.

Hay espanto en los ojos de las madres
Que ya no arrullan con su canto el sueño
Del hijo, atormentadas
Por la vida sin término.

Hay espanto en los árboles
Que ya no sienten el afecto
de aquellas manos buenas que les deban
el agua en cántaros morenos. [...]


Extracto de: González Bastías, Jorge, 1879-1950, El poema de las tierras pobres.


lunes 20 de julio de 2009

Shangai baby




Llego en un momento apropiado, habia visto una entrevista a Francois Jullien y tenia ciertos cuestionamientos sobre la cultura oriental que me tenian un poco inquieto; y no se si fue causalidad o casualidad cuando me llego el libro, pero lo bueno dentro de esto es que llego. Shangai baby se sumerge en lo cotidiano y oscuro de la cultura posmodernista oriental, vicios, obsenidades, tapujos, conservadurismos, tradiciones, y un sin numero de hechos que colocan en un polo opuesto a lo que me habia imaginado de oriente, Kurosawa y Mao tse-tung quedaron fuera de mi mente, la narración en primera persona ambienta el contexto en algo particular, quizás individualista, pero sin duda vivencial en lo profundo. Cocó es la protagonista y puede ser que Hui Wei más que una narración autobiografica o similar a lo que se imagino en cierto momento, describio como en un diario de vida, lo que le ocurrio con cada detalle la historia , ese es el problema cuando lees algo y ves que es muy profundo, con muchos detalles, personajes, ambientes, ciudades y muchos cosas que no pasan a la simple vista te das cuenta que hay una narracion muy profunda, subjetiva y transpersonal que nos cala hondo, como cualquier creación hecha del alma.
Pienso que todo libro desde un ensayo hasta un poema se tiene que estructurar de una base solida con componentes tan esenciales como : el sentimiento, la idea, experiencia, humildad y ganas; creo que son los componentes básicos para que la cazuela quede bien sazonada; y a Hui Wei le quedo la comida sobresazonada, con gusto a que quiero más, por que con el postre no basta. Ahi comienza la historia principal donde desde un cafe, un joven con pinta de introvertido llega a convertirse en su amante emocional, de esos de antaño, de antes de la guerra, sin embargo es acá cuando comienza todo el problema por que en un mundo caotico, hecho mierda, con miles de estimulos, pasajeros, vagos, baratos, y sin necesidad de ser. que pasaria si te das cuenta que tu complemento falla en lo más "sagrado" y por lo cual se han librado guerras ideologicas en todo el mundo, como lo es la sexualidad ?, Tian Tian es el Africa del planeta, no tiene apoyo, no tiene recursos como el agua, esta ahí, es el mas viejo de los continentes pero el más atrasado en tecnologia, en este caso y haciendo similitud con lo actual, lo que depende una persona y quizás en muchos aspectos la vida ... tenemos a su sello la sexualidad; de ese momento en adelante la novela se desarrolla entre veriquetos y propagandas del tipo feminista revolucionarios, y con razón si lo fue y es; nos coloca como juezes de un evento que se reconoce universalmente al estar entre dos caras: la de un amado con mas emoción y amor que los poemas de Artaud y un Aleman que entra en el segundo tiempo con fichas del tipo, perfeccionista, ambicioso y que se le para. Por que el climax en Shangai Baby no llega cuando Cocó se masturba en la bañera, sino que llega cuando tiene que elegir, entre quien, como, cual o que cosa ... lo resolveras cuando leas el libro; dilemas pasajeros, dilemas duraderos, son la extrapolación de un pasado que nos consume y nos dice que lo eterno es lo verdadero, pero se subyuga a lo misterioso, pasional y vivencial del momento de lo rapido, sin meritos, sin consecuencias, todo lo lograremos ahora ... y para bien no para mal. Cine, música, amor, sexo , posmodernismo, ambicion, vacio existencial, angustia, pena, lastima, dignidad y muchas ganas, es lo que se encuentra en bebe de Shangai, como recien salido de los pañales : listo para conquistar el mundo, aprendiendo cada dia algo nuevo y gozando como los dioses. quizás vacio, quizás lleno ... pero sin duda es algo que descubriremos con el tiempo.


Nuestro entusiasmo alentaba a estos dias que corren
entre la multitud de la igualdad de los días.
Nuestra debilidad cifraba en ellos
nuestra última esperanza.
Pensábamos y el tiempo que no tendría precio
se nos iba pasando pobremente
y estos son, pues, los años venideros.

Todo lo íbamos a resolver ahora.
Teníamos la vida por delante.
Lo mejor era no precipitarse.

Destiempo / Enrique Lihn

lunes 13 de julio de 2009

Vasos Vacios


POR SEAN PENN


Charles Bukowski nació en Andernach, Alemania, en 1920. A los tres años de edad llegó a los Estados Unidos y creció en Los Angeles. Actualmente reside en San Pedro, California, con su esposa, Linda. Famoso borracho, peleador y mujeriego, Genet y Sartre lo llamaron “el mejor poeta de los Estados Unidos”, pero sus amigos lo llaman Hank.

Bares:“Ya no voy mucho a bares. Saqué eso de mi sistema. Ahora, cuando entro a un bar, siento náuseas. Estuve en demasiados, es apabullante. Son para cuando uno es más joven: todo eso de irse a las manos con un tipo, hacerse el macho, levantarse minas. A mi edad, ya no lo necesito. Hoy sólo entro a los bares para mear. A veces cruzo la puerta y empiezo a vomitar”.

El alcohol: “El alcohol es probablemente una de las mejores cosas que han llegado a esta tierra, además de mí. Entonces nos llevamos bien. Es destructivo para la mayoría de la gente, pero yo soy un caso aparte. Hago todo mi trabajo creativo cuando estoy intoxicado. Incluso me ha ayudado con las mujeres. Siempre fui reticente durante el sexo, y el alcohol me ha permitido ser más libre en la cama. Es una liberación porque básicamente yo soy una persona tímida e introvertida, y el alcohol me permite ser este héroe que atraviesa el espacio y el tiempo, haciendo un montón de cosas atrevidas... Entonces el alcohol me gusta, cómo no”.

Fumar: “Me gusta fumar. El cigarrillo y el alcohol se equilibran. Yo solía despertarme de una borrachera y había fumado tanto que mis dos manos estaban amarillas, casi marrones, como si tuviera puestos guantes. Y me preguntaba: ‘¡Mierda! ¿Cómo se verán mis pulmones?’”.

Pelear: “La mejor sensación es cuando golpeás a un tipo que no se supone que puedas golpear. Una vez me metí con un tipo, me estaba insultando. Le dije: ‘Bueno, adelante’. No tuve ningún problema, le gané la pelea fácilmente. Estaba tirado en el piso. Tenía la nariz ensangrentada. Me dijo: ‘Jesús, te movés siempre tan lentamente que pensé que serías fácil. Y cuando empezó la condenada pelea, ya no podía ver tus manos, te volviste tan rápido. ¿Qué pasó?’. Le dije: ‘No sé, hombre. Así son las cosas. Uno ahorra para cuando tiene que usarlo’”.

Los gatos: “Es bueno tener un montón de gatos alrededor. Si uno se siente mal, mira a los gatos y se siente mejor, porque ellos saben que las cosas son como son. No hay por qué entusiasmarse y ellos lo saben. Por eso son salvadores. Cuantos más gatos uno tenga, más tiempo vivirá. Si tenés cien gatos, vivirás diez veces más que si tenés diez. Algún día esto será descubierto: la gente tendrá mil gatos y vivirá para siempre. Realmente es ridículo”.

Las mujeres y el sexo:
“Yo las llamo máquinas de quejarse. Las cosas con un tipo nunca están bien para ellas. Y cuando me tiran toda esa histeria... Tengo que salir, agarrar el auto e irme. A cualquier parte. Tomar una taza de café en algún lado. En cualquier lado. Cualquier cosa menos otra mujer. Supongo que están construidas de diferente manera, ¿no? Cuando la histeria empieza, se acaba todo. Uno se tiene que ir, ellas no entienden por qué. ‘¿Adónde vas?’, te gritan. ‘¡Me voy a la mierda, nena!’. Piensan que soy un misógino, pero no es verdad. Es puro boca a boca. Escuchan que Bukowski es ‘un cerdo macho chauvinista’, pero no chequean la fuente. Seguro, a veces pinto una mala imagen de las mujeres en mis cuentos, pero con los hombres hago lo mismo. Incluso yo salgo mal parado muchas veces. Si realmente pienso que algo es malo, digo que es malo, sea hombre, mujer, niño o perro. Las mujeres son tan quisquillosas, piensan que me las agarro con ellas en particular. Ése es su problema”.

La primera vez: “Mi primera vez fue la más rara. No sabía cómo hacerlo, y ella me enseñó a chuparle la concha y todas esas cosas de coger. Me acuerdo de que me decía: ‘Hank, sos un buen escritor, pero no sabés una mierda sobre las mujeres’. ‘¿Qué querés decir? Estuve con un montón de mujeres.’ ‘No, no sabés nada. Dejame enseñarte algunas cosas.’ Le dije que bueno y ella: ‘Sos buen estudiante, entendés rápido’. Eso fue todo. (Está un poco avergonzado. No por los detalles sino por el sentimentalismo del recuerdo.) Pero todo ese asunto de chupar conchas se puede poner un poco servil. Me gusta hacerlas gozar, pero... Todo está sobrevalorado. El sexo sólo es una gran cosa cuando no lo hacés”.

El sexo antes del sida (y su
casamiento):“Yo nada más entraba y salía de entre las sábanas. No sé, era como un trance, un trance de coger. Y las mujeres... uno les decía algo, las tomaba de la muñeca, ‘vamos, nena’, las guiaba hasta el dormitorio y se las cogía. Cuando uno entra en el ritmo, sigue adelante. Hay un montón de mujeres solitarias allá afuera. Son lindas, pero no se saben conectar. Están sentadas solas, van al trabajo, vuelven a la casa... es algo maravilloso para ellas que un tipo se les aparezca. Y si se sienta cerca, bebe y habla, es entretenimiento. Estuvo bien, tuve suerte. Las mujeres modernas... no te cosen los botones”.

Escribir: “Escribí un cuento desde el punto de vista de un violador de una niña muy pequeña. Y la gente me acusó. Me hicieron entrevistas. Decían: ‘¿Le gusta violar a niñitas?’. Dije: ‘Por supuesto que no. Estoy fotografiando la vida’. Me metí en problemas con montones de cosas. Pero, por otro lado, los problemas venden libros. Pero, en última instancia, escribo para mí. (Da una larga pitada a su cigarrillo.) Es así. La pitada es para mí, la ceniza es para el cenicero. Eso es publicar. Nunca escribo de día. Es como ir al supermercado desnudo. Todo el mundo te puede ver. De noche es cuando se sacan los trucos de la manga... la magia”.

La poesía: “Siempre recuerdo que, en el patio de la escuela, cuando aparecía la palabra ‘poeta’ o ‘poesía’, todos los pendejos se reían y se burlaban. Puedo ver por qué: es un producto falso. Ha sido falso y snob y endogámico por siglos. Es ultradelicado, sobreapreciado. Es un montón de mierda. Durante siglos, la poesía es casi basura total. Es una farsa. Ha habido grandes poetas, no me entienda mal. Hay un poeta chino llamado Li Po. Podía poner más sentimiento, realismo y pasión en cuatro o cinco sencillas líneas que la mayoría de los poetas en sus doce o trece páginas de mierda. Y bebía vino también. Solía quemar sus poemas, navegar por el río y beber vino. Los emperadores lo amaban porque podían entender lo que decía. Por supuesto, sólo quemó sus poemas malos. Lo que yo quise hacer, si me disculpa, es incorporar el punto de vista de los obreros sobre la vida... los gritos de sus esposas que los esperan cuando vuelven del trabajo. Las realidades básicas de la existencia del hombre común... algo que pocas veces se menciona en la poesía desde hace siglos. Mejor, que quede registrado que dije que la poesía es una mierda desde hace siglos. Y una vergüenza”.

Céline: “La primera vez que leí a Céline, me fui a la cama con una caja grande de galletitas Ritz. Empecé a leerle y me comía una galletita Ritz, me reía, me comía una Ritz, leía. Leí la novela entera de un tirón y me terminé la caja de galletitas. Y me levanté y tomé agua. Tendrías que haberme visto. No me podía mover. Eso es lo que un buen escritor te puede hacer. Casi te puede matar. Un mal escritor puede hacerlo, también”.
Shakespeare: “Es ilegible y está sobrevalorado. Pero la gente no quiere escuchar esto. Uno no puede atacar templos. Ha sido fijado a lo largo de los siglos. Uno puede decir que tal es un pésimo actor, pero no puede decir que Shakespeare es mierda. Cuando algo dura mucho tiempo, los snobs empiezan a aferrarse a él, como ventosas. Cuando los snobs sienten que algo es seguro, se aferran. Pero si les decís la verdad, se ponen salvajes. No pueden soportarlo. Es atacar su propio proceso de pensamiento. Me desagradan”.

Su material de lectura favorito: “Leí en el The National Enquirer una nota titulada ‘¿Es su marido homosexual?’. Linda me dijo: ‘¡Tenés voz de puto!’. Yo dije: ‘Oh, sí, siempre me lo pregunté’. Ese artículo decía: ‘¿Su marido se depila las cejas?’. Y yo pensé, mierda, lo hago todo el tiempo. Ahora sé lo que soy. Me depilo las cejas, soy un puto. Es muy amable de parte de The National Enquirer decirme lo que soy”.
El humor y la muerte: “El último gran humorista era un tipo llamado James Thurber. Pero su humor era tan magnífico que tuvieron que ignorarlo. Este tipo era, podría decirse, un psiquiatra de las edades. Tenía algo ambiguo, hombre-mujer, veía cosas. Era sanador. Su humor era tan real que uno gritaba de risa, era como una liberación frenética. Aparte de Thurber, no puedo pensar en nadie... Yo tengo algo de humorista, pero no como él. No llamo humor a lo que tengo, lo llamo un ‘filo cómico’. Estoy colgado en eso. Casi todo lo que pasa es ridículo. Cagamos todos los días. Eso es ridículo, ¿no te parece? Tenemos que seguir meando, poniendo comida en nuestras bocas, nos sale cera de los oídos. Tenemos que rascarnos. Cosas feas y tontas, ¿o no? Las tetas no sirven para nada, salvo...”.

Nosotros: “La verdad es que somos monstruosidades. Si pudiéramos vernos, podríamos amarnos, darnos cuenta de lo ridículos que somos, con nuestros intestinos retorcidos por los que se desliza lentamente la mierda mientras nos miramos a los ojos y decimos: ‘Te amo’. Nos carbonizamos y producimos mierda, pero no nos tiramos pedos cerca del otro. Todo tiene un filo cómico”.

Ganar: “Y después nos morimos. Pero la muerte no nos ha ganado. No ha mostrado ninguna credencial. Nosotros hemos mostrado todas las credenciales. Con el nacimiento, ¿nos ganamos la vida? No realmente, pero de seguro la hija de puta nos tiene atrapados... La muerte me provoca resentimiento, la vida también, y mucho más estar atrapado entre las dos. ¿Sabés cuantas veces intenté suicidarme? Dame tiempo, sólo tengo 66 años. Sigo trabajando en eso. Cuando uno tiene tendencias suicidas, nada lo molesta, excepto perder en las carreras de caballos. ¿Por qué será? A lo mejor porque uno usa su mente en las carreras, no su corazón. Pero nunca cabalgué. No estoy muy interesado en el caballo sino en el proceso de acertar o no, selectivamente”.

Las carreras: “Traté de ganarme la vida con las carreras por un tiempo. Es doloroso. Es vigorizante. Todo está al límite, el alquiler, todo. Pero uno tiende a ser cuidadoso. Una vez estaba sentado en una curva. Había doce caballos en la carrera y estaban todos amontonados. Parecía un gran ataque. Todo lo que veía era esos grandes culos de caballo subiendo y bajando. Parecían salvajes. Miré esos culos de caballos y pensé: ‘Esto es una locura total’. Pero hay otros días en los que ganás cuatrocientos o quinientos dólares, ganás ocho o nueve carreras al hilo, y te sentís Dios, como si lo supieras todo. Y todo queda en su lugar”.

La gente: “No miro mucho a la gente. Es perturbador. Dicen que si mirás mucho a otra persona, te empezás a parecer a ella. Pobre Linda. La mayoría de las veces me la puedo pasar sin la gente. La gente no me llena, me vacía. No respeto a nadie. Tengo un problema en ese sentido. Estoy mintiendo pero, creeme, es verdad”.

La fama: “Es destructora. Es una puta, una perra, la destructora más grande de todos los tiempos. A mí me tocó la mejor parte porque soy famoso en Europa y desconocido aquí, en Estados Unidos. Soy uno de los hombres más afortunados. La fama es terrible. Es una media en una escala del denominador común, la meten trabajando a un nivel bajo. No tiene valor. Una audiencia selecta es mucho mejor”.

La soledad: “Nunca me sentí solo. He estado en una habitación, me he sentido suicida. Estuve deprimido, me he sentido horrible más allá de lo descriptible, pero nunca pensé que una persona podía entrar a una habitación y curarme. Ni varias personas. En otras palabras, la soledad no es algo que me molesta porque siempre tuve este terrible deseo de estar solo. Siento la soledad cuando estoy en una fiesta, o en un estadio lleno de gente vitoreando algo. Citaré a Ibsen: ‘Los hombres más fuertes son los más solitarios’. Nunca pensé: ‘Bueno, ahora va a entrar una rubia hermosa y vamos a garchar, y me va a frotar las bolas, y me voy a sentir bien’. No, eso no iba a ayudar. Viste cómo piensa la gente común: ‘Guau, es viernes a la noche, ¿qué vamos a hacer? ¿Quedarnos acá sentados?’. Bueno, sí. Porque no hay nada allá afuera. Es estupidez. Gente estúpida mezclándose con gente estúpida. Que se estupidicen entre ellos. Nunca tuve la ansiedad de lanzarme a la noche. Me escondía en bares porque no quería esconderme en fábricas. Eso es todo. Les pido perdón a los millones, pero nunca me sentí solo. Me gusta estar conmigo mismo. Soy la mejor forma de entretenimiento que puedo encontrar”.
El tiempo libre: “Es muy importante tener tiempo libre. Hay que parar por completo y no hacer nada por largos períodos para no perderlo todo. Seas un actor o una ama de casa, cualquier cosa, tiene que haber grandes pausas en las que no hacés nada. Uno se tira en una cama a mirar el techo. Hacer nada es muy, muy importante. ¿Y cuánta gente lo hace en la sociedad moderna? Muy poca. Por eso la mayoría está totalmente loca, frustrada, enojada y odiosa. Antes de casarme, o de conocer a muchas mujeres, bajaba las cortinas y me metía en la cama por tres o cuatro días. Me levantaba para cagar y para comer una lata de porotos. Después me vestía y salía a la calle, y el sol brillaba y los sonidos eran maravillosos. Me sentía poderoso, como una batería recargada. Pero, ¿sabés qué me tiraba abajo? El primer rostro humano que veía en la vereda. Esa cara nomás me hacía perder la mitad de la carga. Esta cara monstruosa, sin expresión, tonta, sin sentimientos, cargada de capitalismo. Pero aún así valía la pena, me quedaba la mitad de la carga todavía. Por eso el tiempo libre es importante. Y no digo tomarse tiempo para tener pensamientos profundos. Hablo de no pensar en absoluto. Sin pensamientos de progreso, sin pensamientos sobre uno mismo. Sólo ser un haragán. Es hermoso”.

La belleza: “No existe algo como la belleza, especialmente en un rostro humano, eso que llamamos fisonomía. Todo es un imaginado y matemático alineamiento de rasgos. Por ejemplo, si la nariz no sobresale mucho, si los costados están bien, si las orejas no son demasiado grandes, si el cabello no es demasiado largo. Es una mirada generalizadora. La gente piensa que ciertos rostros son hermosos, pero, realmente, no lo son. La verdadera belleza, por supuesto, viene de la personalidad. No tiene nada que ver con la forma de las cejas. Me dicen de tantas mujeres que son hermosas... pero cuando las veo, es como mirar un plato de sopa”.

La fealdad: “No existe. Hay algo llamado deformidad, pero la simple fealdad no existe. He dicho”.

Érase una vez: “Era invierno, yo me estaba muriendo de hambre intentando ser escritor en Nueva York. No había comido en tres o cuatro días. Así que finalmente dije: ‘Me voy a comer una gran bolsa de pochoclo’. Cada grano era como un churrasco. Tragaba y echaba pochoclo a mi estómago que decía ‘¡Gracias, gracias!’. Estaba en el paraíso, caminando por ahí, hasta que dos tipos pasaron a mi lado y uno le dijo al otro: ‘¡Jesús!’. El otro dijo: ‘¿Qué pasa?’ ‘¿Viste a ese tipo comiendo pochoclo? Dios, era horrible.’ Así que no pude disfrutar el resto del pochoclo. Pensé qué quisieron decir con eso de que ‘era horrible’. Yo estaba en el paraíso. Supongo que era un poco cochino. Ellos siempre pueden distinguir a un tipo hecho mierda”.

La prensa: “Disfruto las cosas malas que se dicen sobre mí. Aumenta la venta de libros y me hace sentir malvado. No me gusta sentirme bien porque soy bueno. ¿Pero malo? Sí. Me da otra dimensión. Me gusta ser atacado. ‘¡Bukowski es desagradable!’ Eso me hace reír, me gusta. ‘¡Es un escritor desastroso!’ Sonrío más. Me alimento de eso. Pero cuando un tipo me dice que dan un texto mío como material de lectura en una universidad, me quedo boquiabierto. No sé, me aterra ser demasiado aceptado. Siento que hice algo mal”.

El dedo: (Levanta el dedo meñique de su mano izquierda) “¿Viste alguna vez este dedo? (El dedo parece paralizado en una forma de “L”). Me lo rompí una noche, borracho. No sé por qué, pero nunca se acomodó. Pero funciona perfecto para la letra ‘a’ de la máquina de escribir, y qué demonios, le agrega algo a mi personaje”.

La valentía: “A la mayoría de la gente supuestamente valiente le falta imaginación. Es como si no pudieran concebir lo que sucedería si algo saliera mal. Los verdaderos valientes vencen a su imaginación y hacen lo que deben hacer”.

El miedo: “No sé nada sobre eso”.
(Se ríe.)

La violencia: “Creo que, la mayoría de las veces, la violencia es malinterpretada. Hace falta cierta violencia. En nosotros hay una energía que necesita ser sacada. Creo que si esa energía es contenida, nos volvemos locos. La paz última que todos deseamos no es un área deseable. De alguna manera, no estamos destinados a eso. Por eso me gusta ver peleas de boxeo, y por eso yo mismo las protagonizaba en mi juventud. A veces se llama violencia a la expulsión de energía con honor. Hay locura interesante y locura desagradable. Hay buenas y malas formas de violencia. Es un término vago. Está bien si no se hace a expensas de otros”.

El dolor físico: “Con el tiempo uno se endurece, aguanta el dolor físico. Cuando estaba en el Hospital General, un tipo entró y dijo: ‘Nunca vi a nadie aguantar la aguja con tanta frialdad’. Eso no es valentía. Si uno aguanta suficiente dolor, uno cede. Es un proceso, un ajuste. Pero no hay forma de acostumbrarse al dolor mental. Me mantengo lejos de él”.

La psiquiatría: “¿Qué consiguen los pacientes psiquiátricos? Una cuenta. Creo que el problema entre un psiquiatra y su paciente es que el psiquiatra actúa de acuerdo al libro, mientras que el paciente llega por lo que la vida le ha hecho. Y aunque el libro pueda tener cierta perspicacia, las páginas siempre son las mismas y cada paciente es diferente. Hay muchos más problemas individuales que páginas. Hay demasiada gente loca como para resolverlo diciendo: ‘Tantos dólares por hora, cuando suena el timbre terminamos’. Eso sólo puede llevar a una persona un poco loca a la locura total. Recién empiezan a abrirse y a sentirse bien cuando el psiquiatra dice: ‘Enfermera, arregle la próxima cita’. Todo es asquerosamente mundano. El tipo está ahí para quedarse con tu culo, no para curarte. Quiere tu dinero. Cuando suena el timbre, que entre el siguiente loco. Ahora, el loco sensible se va a dar cuenta de que cuando el timbre suena, significa que lo cagaron. No hay límites de tiempo para curar la locura, y no hay cuentas para eso, tampoco. Muchos de los psiquiatras que yo he visto parecen estar al límite ellos mismos, además. Pero están demasiado cómodos. Creo que el paciente quiere ver un poco de locura, no demasiado. Ah, los psiquiatras son totalmente inútiles. ¿Siguiente pregunta?”.

La fe: “La fe está bien para los que la tienen. Mientras no me la tiren por la cabeza. Tengo más fe en mi plomero que en el ser eterno. Los plomeros hacen un buen trabajo. Dejan que la mierda fluya”.

El cinismo: “Siempre me acusaron de cínico. Creo que el cinismo es una uva amarga. Es una debilidad. Es decir: ‘¡Todo está mal! ¿Entendés? ¡Esto no está bien! ¡Aquello no está bien!’. El cinismo es la debilidad que evita que nos ajustemos a lo que ocurre en el momento. El optimismo también es una debilidad. ‘El sol brilla, los pájaros cantan, sonríe.’ Eso es mierda también. La verdad está en algún lugar entre los dos. Lo que es, es. Si no estás listo para soportarlo, joderse”.

La moralidad convencional:
“Puede que no exista el infierno, pero los que juzgan pueden crearlo. Pienso que la gente está sobredomesticada. Uno tiene que averiguar lo que le pasa, y cómo va a reaccionar. Voy a usar un término extraño aquí: el bien. No sé de dónde viene, pero siento que hay un básico rasgo de bondad en cada uno de nosotros. No creo en Dios, pero creo en esta ‘bondad’, como un tubo dentro de nuestros cuerpos. Puede ser alimentada. Siempre es mágica, por ejemplo cuando en una autopista sobrecargada de tráfico un extraño hace lugar para que alguien pueda cambiar de mano... es esperanzador”.

Sobre ser entrevistado: “Es como ser arrinconado. Es vergonzoso. Por eso, no siempre digo toda la verdad. Me gusta jugar y burlarme un poco, así que doy información falsa sólo por el gusto de entretener y mentir. Así que si quieren saber algo sobre mí, no lean una entrevista. Ignoren ésta, también”.


Fuente : http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-1504.html

jueves 9 de julio de 2009

La divina comedia

El humor siempre a formado un pilar fundamental en las personas y asi en una sociedad; caputra lo esencial de la vida, lo improvisado, lo humano, lo tragico y lo no tan tragico. Cada cultura adecua, a través de simbolos y un lenguaje en común, un sello distinto, ese que todos distinguen en un comediante, humorista, juglar y demases a través de los tiempos . Sin embargo estos ultimos años me a llamado la atención la capacidad de innovar que han tenido los comediantes, con una perspicazia unica, logran fotografiar con cada detalle las realidades de cada pais, sociedad y cultura; pero me lleno aún más de regocijo cuando veo un programa, un humorista o lo que sea evolucionando he involucrando elementos que si bien hace 30 años no se podian adquirir y gracias al avance tecnologico lo hemos adaptado a la perfección, haciendo de estos elementos una perfecta sinergia, solo con ideas, una critica a la realidad social y mucho coraje; hemos visto desfilar excelentes shows. Quien no podria olvidar acá en Chile por ejemplo el Japening con Ja de los 80´excelentes sketch intepretados por comediantes de primera categoria; o un Plan Z que hacian de la nada algo universalmente atractivo y que se puede observar y digerir por cualquier sociedad; como excelentes sociologos de la risa, coco legrand hace lo suyo y Peter Capusotto al otro lado de la cordillera también. Quize elegir 3 videos que a mi parecer le dan ese sello a cada programa, con personajes inolvidables, esos que no se borraran nunca en la retina de los ciudadanos mortales.
El primero es el mitico Japening Con ja con uno de los mejores Sketch tal como el siguiente Plan Z
con un legendario abrazo de Rancagua y por ultimo una de los mejores representaciones de Capusotto en ¿ hasta cuando ? . La diversion sigue y suma si le dan click a su costado derecho del solicitado youtube.